Ocho años siguiendo la que hasta ahora ha sido la serie más grande de la televisión…

Se acabó Juego de Tronos y me he quedado destemplado, y no porque no me haya gustado la serie, (de hecho solo hay que volver al inicio del artículo) sino porque creo que podemos estar ante un pequeño caso de EMOSIDO ENGAÑADO.

He luchado contra viento y marea contra quienes criticaban desde la séptima temporada,a voz en grito, lo que parecía ser una perdida de rumbo en el camino de la serie. Siendo esto una adaptación de Martin esperaba que me vieran la cara en algún momento, como en temporadas iniciales, o algún girito de última hora con esos personajes que desaparecen durante temporadas y reaparecen al final…

No.

Para mí, el capítulo final de GoT es la confirmación de esa perdida de rumbo. La serie es seda pura hasta la sexta temporada. Rebosa Hielo y Fuego. En la séptima temporada ya se ven cosas raras y algún agujero de guión salvado con viajes rapidillos. Bah, esto es fantasía y yo un niño… Lo compré todo.

[En este punto eliminamos dos capítulos para esta temporada]

Hielo y hielo y Winterfell. Esto promete!. Brutal el S08x02. Y luego el S08x03 que es, para mí, el mejor capítulo individual de la historia de la televisión.

[«Quita de aquí cuatro capítulos, que la he liado parda»]

¡A capa y espada estoy con la serie!

El S08x04 con la boca abierta. Vuelven las tramas. ¡Hielo y fuego a tope otra vez! ¡Vamos Varys!

S08x05 Drakarys. Brutal. Fotografía pura.

Y llega el final, se acabó. Ocho años de megaproducción perfectamente sellados en el fondo, lamentablemente finalizados en la forma.

Faltan seis capítulos. Faltan seis y no lo entiendo. No puedes sembrar el campo de maíz y recogerlo con una segadora. Bueno, puedes. Lo han hecho.

No entiendo nada del capítulo final porque en la propia serie de la que estamos hablando, lo que sucede tras el gran acontecimiento del capítulo da para, por lo menos, seis capítulos.

Me encanta el cierre individual de cada personaje. Me encaja todo y me gusta casi todo. No son cierres… Son puertas abiertas y viajes y nuevas vidas y alguna muerte más. A falta de trono buena es una silla de ruedas.

Me parece una auténtica pena que no me cuenten el «saneamiento de La Comarca». No me esperaba de la serie un final sin explicación del cuánto, cómo y porqué el destino de los 6+1 reinos queda definido. ¿Dedicar dos minutos a las despedidas de cada personaje principal? ¿Eliminando seis capítulos de la serie? ¿HBO? ¿Hola?.

Y daba para seis capítulos… 🙁

A lo mejor, rebobinando, coinciden demasiadas cosas con la salida de Martin como guionista y, sobre todo, la ausencia de historia que adaptar… Es normal y no quita mérito al trabajo de Benioff y Weiss, pero sí al conjunto de la serie, que desaprovecha la mayor expectación jamás creada en la televisión dejando una sensación de «¿Visto?. Vamos» que destempla en el sofá.

El capítulo final constata que Canción de Hielo y Fuego es George R.R. Martin y Game of thrones han sido Sapochnik y Nutter.

Top5.