El castillo de Edimburgo es una antigua fortaleza erigida sobre una roca de origen volcánico ubicada en el centro de la ciudad de Edimburgo. Ha sido utilizado con fines de tipo militar desde el siglo XII, siendo destinado a usos civiles solo en épocas muy recientes. Se encuentra emplazado en la cima de la calle Castlehill, una de las cuatro calles que forman la Royal Mile. El castillo está abierto a los visitantes y está gestionado por el organismo especializado Historic Scotland. Se trata de la atracción turística de pago más visitada de Escocia.2

Tres de sus lados se hallan protegidos por abruptos acantilados, y el acceso al castillo queda limitado a una calle de pronunciada pendiente en el lado oriental del castillo. Antaño hubo un lago artificial en su zona norte. Este lago, llamado Nor’Loch (lago norte en español), fue desecado en época georgiana con la construcción de la Ciudad Nueva, para ser usado como albañal al aire libre y más tarde como parque. Fue a partir de este momento cuando la ciudadela perdió la mayor parte de su papel defensivo.

El acceso al castillo se efectúa a través de la explanada, una amplia plaza pavimentada y de plano inclinado que se encuentra entre el castillo propiamente dicho y el final de la Royal Mile. Es en esta explanada donde se celebra anualmente el Military Tattoo, y es aquí donde en su día se organizaban los desfiles y diversos tipos de entrenamiento para la guarnición militar del castillo. La batería cilíndrica se denomina media luna.

Fuente: Wikipedia