Hoy, hago una especial mención al irrepetible e inigualable, Jony Walker.

Nació en Escocia, en un pueblo llamado Empinar del Codo, entre Villa Escusa
Paempinar y Huerga del Sindicato. Curiosamente fue concebido con cero años.

En plena juventud, edad del pavo, estaba repleto de hormonas e ideas de izquierda, ya que era zurdo de nacimiento. Así­ que decidió montar una destilerí­a para destilar, evidentemente, Gí¼isqui.
Al primero lo llamo Red Label.

Varios años después, en su paseo matutino (matutano en español) encontrose con un liquido transparente de insí­pido sabor e incoloro color, al caerse en un charco situado a diez metros de la entrada del bar «Tolo» (o salida, si coincide que comparten la misma puerta). Tras dí­as analizando el lí­quido en cuestión, decidió crear otro gí¼isqui, que tituló White Label.

En su más tierna madurez, tras varios dí­as en New York, (Ciudad conocidí­sima por su Jamón York) empapándose de conflictos económico-sociales de aquel lugar, decidió crear otro gí¼isqui, al que llamo Black Label.

En una etapa de su vida, entre la tierna madurez y su segunda juventud, decidió hacerse ecologista y hippie, así­ que creó Green Peace, pero unas pequeñas desavenencias con el resto de la asociación por motivos diversos, le hicieron retrotraerse, echarse para atrás y recular, pero ya era tarde, asi que hizo otro gí¼isqui al que denominó Green Label.

También hay que destacar que Jony Walkar inventó el Walkitatki, nombre que puso gracias a su primo el gangoso, Gangovich, hermano de Alelovic. Lo solí­a utilizar para hablar con él pero este solo sabí­a decir «Wal qui tal qui», que traducido quiere decir, Walker ¿Que tal aqui?, entonces ante la disyuntiva de que nombre poner a su invento, como homenaje a las palabras caí­das le puso Walkitalki.

Además construyó la Torre de Black Label. Un dí­a se cayó de la cama y se dijo a si mismo: tengo que hablar con Dios, no vaya a ser que me cierren el súper antes de tiempo. Al ver que no conseguí­a gestionar una cita con Dios decidió crear una torre para llegar hasta él y hablar de negocios. En la actualidad la torre es conocida como Torre de Babel.

Aunque su creación más importante fue poner Walk y Don´t Walk en los semáforos para viandantes, curiosamente, dicen ciertas teorí­as, después de viajar a New York y ser atropellado cada diez minutos durante toda su estancia.

Otras teorí­as se encaminan por lugares lúgubres y resaltan que se lo ocurrió gracias a su permanencia en una congregación de amigos de «por qué si vamos al cielo, nos entierran bajo tierra” (o secta).