Continuando con nuestra joven sección sobre el refranero español, hoy tiraremos por los suelos uno de los refranes más utilizados por nuestra gastronomí­a y población.

Más vale malo conocido que bueno por conocer.

Bien, antes de nada quiero hacer constar mi más sincero desprecio hacia la persona que acuño dicho refrán. Esta oración no hace sino mostrar una total desidia y un demente asocialismo. Evidentemente, nuestro autor padecí­a algún tipo de problema relacional para con la sociedad en la que cohabitó (qué palabra eh!).

Comencemos el análisis por partes. «Más vale malo conocido». Bien en este punto podrí­amos dejar de leer el refrán pues empieza mal. Muy mal. En el trasfondo de esta parte del refrán observamos una contradicción lingí¼istica, cierto es que muy bien ocultada por el autor. Me explico. «Más vale» podemos conjugarlo en impertérrito perfecto, obteniendo así­ una afirmación positiva, esto es: «Es bueno». Por tanto, podrí­amos afirmar que «Es bueno malo conocido». Ergo, oh! mon Dieu, logramos así­ la primera de las incongruencias sedimentarias de la expresión. Evidentemente nunca, bajo ningún concepto, podemos unir tan cariñosamente las palabras «bueno» y «malo». Son Marco Antónimos.

Pero no queda así­ la cosa, si pasamos a analizar otro de los puntos del refrán llegaremos a una curiosa parajoda. Veamos, quedémonos con los hechos, es decir, quedémonos con «conocido» y «por conocer».
Plasmóticamente queda reflejada la personalidad pesimista del autor. Desde lo más profundo de su ser, sea persona, mineral o cosa, aflora (deja de ser capullo) su más profundo pesimismo por la vida y en concreo por la sociedad. Es evidente que esta persona prefiere quedarse con lo ya sabido y no indagar en el conocimiento humano. Es capaz de quedarse con la parte más negativa de sus experiencias personales y exotérmicas como unidad social con tal de no dar el paso y arriesgarse a conocer algo potencialmente bueno o cinéticamente malo.

Por consiguiente, dado que en Sandeces! no soportamos a las personas no deseosas de empaparse de conocimiento, debemos proponer este refrán de la siguiente manera:

Más vale malo conocido que bueno por conocer siempre y cuando el miedo que te provocan las relaciones sociales con motivo de ser un total hermitaño no te impida dar ese paso necesario para nutrir tu efí­mera vida de experiencias positivas que enriquezcan todos los rasgos psicológicos de tu ser.

Agredecerí­amos desde Sandeces!, que esta correción se expanda entre nuestro lectores y que estos hagan notar la errata en la que se puede convertir nuestra nutrida lengua.