Hola de nuevo. Tras este prolongado parentesis, he tenido tiempo de reflexionar sobre un problema de caracter metafisico y filosofico, que me ruge entre el bajo vientre y la neurona quinquagesima del nervio trigemino:

Llevamos adelante la labor de difundir la Ciencia Infusa , pero ¿entenderá el lector el alcance de la ciencia infusa?, ¿que diferencia la ciencia infusa de la ciencia ortodoxa?, ¿cuales son los principios que rigen y por los que se rige la ciencia infusa?.

Toda ciencia, sea infusa o no lo sea, parte de unos principios básicos sobre los que se sustenta el cuerpo del conocimiento, natural y social del especimen humano, bicho y/o/u cualquiera otro elemento del cosmos.

Por tanto, ¿cuales son esos principios, para la ciencia infusa?. A partir de hoy y en una serie de varios articulos vamos a desarrollarlos.

En primer lugar compartimos con la ciencia ortodoxa, el principio de observación: Para que una realidad pueda ser descrita, analizada y explicada, previamente ha de ser observada, nosotros no podiamos ser menos, si no observamos un fenomeno, dificilmente lo podremos entender.

Una vez llevada a cabo la observación, elaboramos hipotesis, o teorí­as que expliquen tal fenomeno. Como quiera que para un mismo fenomeno observado pueden plantearse varias teorí­as, aplicamos el principio de la Navaja de Ockham, pero adaptado a la ciencia infusa, el principio de «El cuchillito de Pajosky».

Guillermo de Ockham, estableció que cuando dos teorí­as en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, debe preferirse la teorí­a más simple a la más compleja, esto es lo que determina la Navaja de Ockham. El Cuchillito de Pajosky, en cambio, nos dice que cuando dos teorí­as en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, debe preferirse la teorí­a más graciosa a la más seria. El motivo es bien simple si varias teorias pueden satisfacer la explicación de un hecho, se hace mas llevadera aquella que tenga connotaciones humoristicas que una más sesuda y, por ende aburrida.

Tambien puede darse el caso de que no encontremos una teorí­a que explique el fenomeno observado, en este caso y dado que la ciencia siempre ha de satisfacer la curiosidad del ser humano para dar respuestas a sus preguntas existenciales, y la ciencia infusa más si cabe. Pues bien, la ciencia ortodoxa no hace si no recoger los datos observados en espera de que alguna mente privilegiada posteriormente sea capaz de establecer las relaciones que expliquen el problema no resuelto. La ciencia infusa aplicará el principio del Sable del Profesor Sandez, que dice: Si no hay teorí­a valida que explique un fenomeno, te la inventas, a condición de que sea graciosa, ya que de otro modo nadie querrá escucharla y no se difundirá.

De este modo y/o/u manera la ciencia infusa siempre será pionera, ya que será capaz de dar explicaciones donde la ciencia ortodoxa se colapsa.

En proximos articulos hablaremos de los medios, utiles y/o/u herramentajes usados por la ciencia infusa, tanto dentro como fuera del Laboratorio.