Hoy vamos a iniciar una nueva andadura en nuestra revista de divulgación cientifico-infusa, con la descricpción de la anatomí­a humana de las personas fí­sicas. Pero como no puede ser de otra forma, desde nuestra particular, unica e inconfundible visión particular.

 

Comenzaremos con lo que pasaremos a denominar órganos lloratorios, dichos organos son aquellos que funcionalmente interviernen y/o/u interfieren en el llanto.

En la dinamica del llanto se hallan implicita la emisión de dos fluidos corporales, a saber: las lagrimas y los mocos. Por tanto todas aquellas partes de la anatomia que produzcan uno u otro fluido, o ambos a la vez perteneceran al conjunto de lo que denominamos órganos lloratorios, asi pues podemos pasar a definir cuales son estos organos:

Tanto los ojos como la nariz forman el subsistema de los organos lloratorios emisores, ya que son los que emiten al exterior las lagrimas y mocos, respectivamente.

Los ojos: no creo que merezca la pena más explicación ya que de ellos nacen a traves de los conductos llorones (como a nosotros nos gusta llamarlos) o lacrimales (como les gusta llamarlos a los cientificos ortodoxos) uno de los fluidos anteriormente citados (las lagrimas)

mocos

La nariz: como en el caso anterior es el organo que crea el otro fluido (los mocos)

Los órganos que a continuación describiremos son los organos lloratorios  generadores, es decir aquellos que generan los impulsos que crearan la emisión de lagrimas y mocos.

Los pelos, cuando responden a la tracción con perdida de adherencia del foliculo piloso (vamos cuando se arrancan) en general todos los pelos pero dependiendo de la parte del cuerpo serán más o menos generadores. Esta sensibilidad a la generación de fluidos es inversamente proporcional a la altura, es decir si arrancamos un pelo de la cabeza seguro saltarán las lagrimas….., pero ir descendiendo, haced la prueba con los pelos del pecho, y acabar por el vello púbico, vereis.

El esfinter anal (segun que casos): salvo en aquellas personas humanas que sienten un particular placer (nada criticable, por cierto) al manipular este esfinter, al resto de la población se nos saltarán las lagrimas y se nos caeran dos mocos como dos cirios de pascua.

Los testiculos (segun que casos). Siempre en el caso de manipulación violenta. Que os den una patada testicular, la salida de lagrima, la caida de moco y hasta una rebanada de pedos por el esfinter anal seguro que sale.

La superficie de piel de la cara. No merece más explicación que os imagineis una «hostia» con la mano vuelta y ya está asegurada la humedad en los ojos (lagrimas) y labio superior (mocos).

Estos son a grandes rasgos los organos lloratorios, convencidos como estamos de que al tratarse de una ciencia nueva la anatomí­a infusa, muchos de nuestros lectores encontrarán más organos, por lo que os animamos a que nos lo trasladeis para completar el estudio iniciado.