En este articulo,  tras la formulación por parte del Prf. Losko Jones del “Teorema de la omnipresencia cerebral de Dios”, queremos abrir un debate sobre la evolución hí­storica de los pueblos conquistadores en referencia a sus religiones. Asi que de ser cierto, y lo es, que Dios y por extensión las creencias religiosas se hallan interrelacionadas con la misma corteza cerebral, podemos explicar algunos hechos historicos.

Podemos comenzar con un gran pueblo escandinavo, los vikingos, que allá por el siglo XI (siglo equis, palote), lllegaron a dominar la mayor parte de Europa, comenzando por la Perfida Albión (actuales islas britanicas) y llegando a Paris, al corazón de la misma Gabacholandia (actual La France). ¿Pero existe alguna teorí­a que pueda relacionar el exito conquistador de este pueblo con sus creencias desde la optica de la ciencia infusa?.

La Historia Tradicional nos habla de la escasez de alimentos dado los escasos terrenos cultivables de las tierras escandinavas, y que forzaron a incursiones en busca de recursos con los que alimentarse.

No, Sandeces, y gracias a las nuevas vias de interpretación historicas abiertas por el Prof. Losko Jones en su afamado teorema anteriormente mencionado, llegamos a la conclusión de que fue un arrebato de euforia religiosa lo que consiguió estas conquistas.

Para ello hagamos una breve referencia a sus creencias, las afamadas sagas nordicas. Odin era su dios supremo, tenia un hijo Thor, dios del trueno y la guerra, y un enemigo mortal, su propio hermano Lockeed. Los dioses prometí­an a los hombres que morí­an heroicamente en combate, que serí­an enviados al Walhalla (paraiso) donde serí­an atendidos en todas sus necesidades por las bellas Walkirias (mujeres guerreras), que tras la confrontación acudí­an al campo de batalla escogiendo de entre los  vikingos muertos en combate aquellos que habian demostrado valor y fiereza . Erik el Rojo, con el argumento de estos textos sagrados, y harto de pasar crudos inviernos aguantando a su mujer,  fue capaz de movilizar miles de hombres para la lucha, que acudí­an al combate como fieros guerreros que atemorizaban en la lucha a los habitantes de los lugares donde desembarcaban con sus drakkars. Si triufan ganan, y si morí­an en combate, pues derechitos al Walhalla. Con estas expectativas parece logico que se constituyesen el pueblo fiero y conquistador que fue.

Otro ejemplo lo tenemos en un pueblo proveniente de Oriente y que tambien se extendió por el Sur de Europa y norte de Africa, ademas de Medio Oriente, nos referimos a los musulmanes. En esta ocasión su religion les hablaba que la muerte en combate les llevarí­a al paraiso de Allah, donde serí­an solicitamente atendidos en todas sus necesidades por las huries. Apliquese lo mismo que al pueblo vikingo y tenemos los dominadores de Europa durante varias centurí­as.

Una extraña mezcla de religión, sexo y poder que desencadeno hechos historicos de primera magnitud en la ¿oscura? Edad Media.