La guerra del Peloponeso (431–404 a. C.) fue un conflicto militar de la Antigua Grecia que enfrentó a la Liga de Delos (conducida por Atenas) con la Liga del Peloponeso (conducida por Esparta). Tradicionalmente, los historiadores han dividido la guerra en tres fases. Durante la primera, llamada la Guerra arquidámica, Esparta lanzó repetidas invasiones sobre el ítica, mientras que Atenas aprovechaba su supremací­a naval para atacar las costas del Peloponeso y trataba de sofocar cualquier signo de malestar dentro de su imperio. Este perí­odo de la guerra concluyó en 421 a. C., con la firma de la Paz de Nicias. Sin embargo, al poco tiempo el tratado fue socavado por nuevos combates en el Peloponeso. (Fuente: Wikipedia).

Hasta aqui lo que los historiadores ortodoxos han determinado, de acuerdo a los escritos de historia helenica de los clasicos. Sin embargo, y como no podí­a ser de otro modo, el CSI (Center of Science Infuse), tras ardua investigación por parte de los profesores Losko, Pajosky y Tanen, y en base a los documentos hallados en el semisotano de una pagoda de Hokaido y ocultos bajo las sagradas gonadas de Buda Sintunica, han determinado la verdadera historia y causa del inicio de esta guerra.

Corria el mes de dicembre del año 430 a.C, (antes del café), cuando llegó a las costas de la pene-insula helena una expedición nipona (de Japón, procedente de la aldea de Shin Lu Ni Gas), llamados por las leyendas que hablaban de las cualidades mercantiles de los griegos, para establecer contactos comerciales entre ambos pueblos, mediante el intercambio de aceite de oliva y yogur (por parte de los griegos), y transistores a pilas (por parte de los nipones), y de este modo instaurar la primera operación de exportación-importación de la Historí­a. Hasta comienzos de Enero de 431 a.C. (antes del café), los contactos transcurrian en una normalidad casi inusual para dos pueblos tan distantes geografica y culturalmente. Fue a la hora de formalizar el modo de pago de los productos cuando llegaron las primeras fricciones entre ambos pueblos. Tanto unos como otros acordaron adoptar la forma  letras y/o/u pagarés a 30, 60, 90, pero los griegos acostumbrados a sellar los tratos comerciales con un solo apreton de manos, chocaron cuando los nipones exigieron que dicha forma de pago fuera recogida en el contrato escrito (por supesto en sanscrito). La negativa a recoger por escrito esta clausula contractual fue tan terca en los griegos, que los nipones exclamaban a gritos «pelo» pon eso, «pelo» pon eso, (todos conocemos la dificultad de ciertos pueblos asiaticos para la pronunciación correcta del fonema «r» y como es sustituido por «l»), tanta fue la insistencia y numero de veces que repetian la susodicha expresión los orientales, que sumamente cabreados los helenos les declararon formalmente la guerra, pasando a ser conocida como Guerra del Pelo Pon Eso.

Una de las principales consecuencias de este conflicto bélico fue que la tecnologia japonesa tardarí­a varios siglos en alcanzar occidente, llegando los primeros transistores a pilas a Europa, en la decada de los 70, del siglo XX (siglo equis equis).