Les presento al último miembro en ingresar en el CSI: El Doctor Patillas Tanen.

Es el único miembro del CSI que realiza teletrabajo, por lo que sus artí­culos se contarán con cuentagotas (¿con qué sino?).

Hoy, nos ilustra con las datos historicoinfusos sobre la vida y obra de Aní­bal el Cartaginés:

Hallado en la ardua, es decir: dura, tarea de buscar personajes que cambiaron la historia del mundo o no, me he topado con un hito en las añejas batallas romanas, al que copiaron sus estrategias por no patentarlas en el SCAP (Sistem Castigues Antincopy Porsiacaso). He ahí­, uno de los personajes más épicos e hí­picos de su época.

El personaje elegido para un dí­a como hoy es el memorable “Aní­bal”, mas conocido como “Haní­bal” o EQCDALR “ese que casi derrota a los romanos”. Aní­bal es más que un nombre. Si. Es una rama de la evolución humana, es el eslabón entre el “Homo Eructus” y el “Homo Sapiens Sapiens”, llamado “Homo Hanibalus Carnivorus de Todos los Santos”, que hoy en dí­a sigue su desarrollo normal, según leí­ el otro dí­a en un artí­culo del CSI. Como ejemplos de esta teorí­a tenemos a “Aní­bal Lecter”, inventor de los bozales, Aní­bal el marino, “Aní­bal Smith”, por parte de madre, a “Will Smith”, hijo bastardo y los “Smint”, que son unos caramelos.

Su padre era Almicar, inventor del melocotón en almicar y una expresión muy famosa en la época, ¡al mica! Endevé. Su  madre era nómada. Su  cuñado era Asdrúbal, inventor del cultivo de la magdalena hembra. Su abuelo era el padre de su padre. Su hermano, llamado también Asdrúbal, no inventó nada, ya que tenia la inteligencia justa para pasar el dí­a y con los cambios de hora lo pasaba muy mal, como su propio nombre indica.

El Aní­bal persona humana del que hoy tratamos nació en el Bronx de Cartago, cerca de la regla, que todo el mundo sabe donde está, en una favela acogedora como las que se hací­an antes. De joven, pasaba las horas leyendo el libro de Alejandro Magno (que como todos sabemos inventó el coñac), la interviú, revistas de elefantes tuning y diversos artí­culos que su padre publicó en revistas de la época como “Ni pinto ni blus”, “Susurrando a los peces macho”, etc. De su juventud hay que destacar ciertas anécdotas como que no perdió un ojo, le sobraba.

Como personaje de la época se vio obligado a la creación de inventos tales como: el ajedrez, las transfusiones de pan rallado, el Supermario Bros, los alpes, el monopoli y el disecador de ñus en movimiento.

Los escribas del lugar se hicieron eco de hazañas como: retar a un romano dándole con un guante en la cara, cruzar los Alpes, literalmente, ya que no le gustaban en su situación original