Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los apóstoles

Tal era la opresión del estado represor por aquellas fechas (en forma de presión fiscal, hipotecas subprime, subidas de tipo de interes, bajadas de indices bursatiles, etc.) que Txus y sus 12 compinches decidieron formar una coalición electoral con la que optar a las próximas elecciones con una candidatura a la Junta de Comunidades, de este modo, quedaron para cenar en la Taberna de Las Beatillas, y cerrar el plan electoral. En ella Txus, que sabí­a que habia alguien de sus colegas que no estaba de acuerdo les dijo en mitad de la cena: «Sepan que la mano del que me traiciona está aquí­ conmigo sobre la mesa». Pericu, que era asturianu le pregunto: «Txus no creeras que soy yo», Txus le respondio: «que va, «quiyo» si tu vas a ser mi jefe de campaña». Andrés, que era andaluz le preguntó: «Pisha, te vayas a pensar tu por un casual que voy a ser yo eh, las cosas claritas, no vayamos a joder la marrana».Así­, uno tras otro y Txus negandolo, hasta que llegó a Jordi que le preguntó: «Escolta, Txus, potser seré jo». Txus, indignado volvió la cara hacia él y le respondió: «acaso seré yo, acaso seré yo, cago en tó, por 30 euros la que me vas a liar capullo».

Terminada la cena y la conversación, se retiraron al pub Getsemaní­ a tomar la «penultima» copa, y alli para pasar desapercibidos, pues era un local de ambiente, Jordi arreo dos besos en los morros a Txus. La policia local, viendo tamaña manifestación ostentosa de amor impudico, se acercó a Txus y Judas con la pretensión de arrestarlos aplicando la Ley del Botellon o de Convivencia Ciudadana. Judas se dirigió al cabo de la policia diciendole: «Yo no querí­a ha sido él, que ha insistido, pero si a mi ni me gusta». De este modo se llevaron arrestado a Txus.