Y el ángel del Señor anunció a Marí­a…….

Era el atardecer de un dí­a como otro cualquiera en Galilea «región al noroeste del Guadalquivir», cuando Maria, tras consultar el resultado del Predictor corroboró que se encontraba encinta.

El dí­a habí­a transcurrido para Marí­a, sin ninguna novedad, salvo por esos vómitos matutinos inexplicables que vení­a sufriendo desde hace semanas, cuando su prima Ana, en el mercado de abastos, le dijo: «Quiya», no lo dejes más, «pa» mi, que estas «preñá», y Marí­a haciendo caso de estas sabias palabras se dirigió a la primera farmacia 12 horas que encontró, para comprar un Predictor.

Las horas pasaron lentas, espesas, como ralentizadas. Hizo pis sobre el bastoncillo de muestra que venia en el interior de la caja, y bajo a la taberna de «Las Beatillas» (1) a tomar «kalimotxo» (bebida ¿reconstituyente? consistente en una solución de cola mezclada con tinto de tetra brik (2)) con la peña, mientras esperaba el resultado. Tras cuatro o cinco emboques de kalimotxo, subió a casa a tomar un frugal almuerzo consistente en Gazpacho y un escueto plato de Pisto con Elfos, y echose una siestecita para soportar la «caló» de las horas centrales del dí­a.

Despertó a las cuatro horas, aturdida no se sabe bien, si por la somnolencia, o por los cuatro «lingotazos» de kalimotxo que se metió entre pecho y espalda, y se dirigió al water closed (vamos, para que os hagáis una idea,  al cuarto de baño en hebreo), para ver el color que habí­a tomado la muestra de Predictor.

Y hete aquí­, que la muestra se tornó ante sus incrédulos ojos, en una coloración azul celeste, que le indujo a pensar que se encontraba encinta, y por mas señas de varón. Las lagrimas estaban a punto de aflorar en sus aceitunos ojos cuando de repente una luz blanca, pura e inmaculada llamó su atención.

De entre esa luz apareció un ser extraño, que con voz serena le dijo: Salve Mari, menudo marrón, a ver como se lo explicas a Pepe, si llevas tres dí­as saliendo y aun no has yacido con él……, vamos que no has tenido conocimiento carnal con Pepe……, que no te has acostado con él………, joeeee…. que todaví­a no te ha «follao», me cago en… es que sois obtusos cuando uno se pone «fisno», pero no te preocupes que yo tengo la solución, vengo en nombre del Señor ( no se aclara si es el Señor de la Sexta, de Telecinco, o Antena 3) y te ofrece un pingí¼e por la exclusiva del nacimiento y vida del niño para escribir un best seller que titularemos «El Evangelio» (por supuesto El Evangelio según Pajosky).

Marí­a, a pesar del aturdimiento de los acontecimientos que la sobrepasaban, pensó para sí­: Joe, de pu… madre.

Y habló al enviado de esta guisa y/o/u manera: Soy la esclava del Señor (tampoco especificó si era el Señor de la Sexta, de Telecinco, o Antena 3) hágase en mi según tu palabra.

El íngel del Señor sacó del bolsillo interior de su americana un pergamino que contení­a las clausulas contractuales de la exclusiva y un talón al portador, y le dijo a Maria: eah¡ pues ya está, el resto déjalo de mi cuenta, tu a cuidarte y que tengas una horita corta en el parto.

(1) La taberna de Las Beatillas es un lugar real que se encuentra en la Plaza de Las Beatillas (Córdoba), magnifico vino de la tierra y exquisita cocina tadicional, por cierto tengo que hablar con el dueño porque esta publicidad gratuita, merece un pingí¼e.

(2) Tetra Brik, muy al contrario de lo que pueda parecer no es una Denominación de Origen de vino tinto