Hallabame y/o/u hallaseme yo, entre Carolina y Virginia, y no me estoy refiriendo a los dos estados de EE.UU., sino a dos mozas de buen ver de las afueras de Villaviciosa del Orgasmo, cuando llegó Tutu Borna (conserje del CSI), acompañado de Guiamo Comprudenchia (conductor de la unidad movil del CSI), requiriendo mi presencia en el Laboratorio. Para ser honesto, y a pesar de mi amor por la Ciencia me molestó mucho que que me requirieran con tanta urgencia, y mas me molestó el comentario de Tutu Borna cuando al irme dijo: «Vaya tranquilo y no se preocupe Profesor que ya acabo yo aqui lo que ha empezado usted».

Personado en el Laboratorio, me informaron que habian traido dos ejemplares de araña de Canduterio, aracnis spider canduteris, especimen que se habia convertido en plaga en los territorios aledaños de Burkina Faso y parcelaciones ilegales colindantes, esta araña estaba acabando con la cosecha de piñones, que era practicamente la unica fuente de ingresos de este pais.

Rapidamente aislamos los ejemplares recibidos para someterlos a un estudio pormenorizado de sus caracteristicas biofisicas e intramoleculares y corroboramos que como todo aracnido tení­a ocho patas, si quitabamos y/o/u amputabamos al especimen cuatro de ellas, se quedaba justamente con la mitad de sus patas originales, un animal que cumplia el Teorema de Pajosky.

Optamos por retirar de su cuerpo las cuatro patas mencionadas, y le colocamos frente a él unos cuantos piñones, pudimos ver in situ como la araña de Canduterio, con mucho esfuerzo por su parte se arrastraba grotescamente hasta alcanzar los piñones y devorarlos, en menos tiempo que tarda en presignarse un cura loco.

El primer intento fue un fracaso, la voracidad de la araña de Canduterio no desaparecia, hartos de dar vueltas al asunto el Profesor Losko y yo mismo, en un arranque de ira furibunda le arrancamos al especimen las cuatro patas restantes, y le pusimos nuevamente varios piñones a su vista, y esperamos el resultado.

Tras 12 horas y media de observación continuada vimos como la araña de Canduterio no avanzaba hacia los piñones, y por supuesto no los devoraba. Una vez mas el azar se aliaba con la Ciencia, pero quedaba la ardua labor de determinar cual era la causa. Despues de mucho reflexionar llegamos a la siguiente conclusión:

A la araña de Canduterio se le amputan sus ocho patas y se vuelve inapentente, y carente del mas minimo deseo por alimentarse, llegando incluso a fallecer por inanición.

Una vez más el CSI, salvaba la humanidad de un desastre ecologico.

(La fotografia recoge uno de los dos ejemplares de araña de Canduterio, recibidos en el CSI, para su estudio, mientras es observada por el Profesor Losko Jones, el Profesor Pajosky Mentalis, y un urologo japones de nombre Tekuro Tupito,)

Nota: en la imagen aun no se le han amputado las patas a la araña de Canduterio, la Sociedad Protectora de Animales del Barco de Valdeorras nos ha prohibido expresamente mostrar esas imagenes