Video del gato de Schrodinger (recomendacion: no deberia continuar leyendo el articulo sin ver previamente el video)

Vamos que el experimento es de lo mas peculiar, al final sera el CSI quien tenga que determinar si el gato vive, muere, no era un gato.

Por eso tras repetir la experiencia del ví­deo en nuestras instalaciones del CSI de Villaviciosa del Orgasmo, bajo la dirección del Pediatra japonés Tekuro Lakria, asistido por la enfermera, también nipona, Tekito Lavenda, y bajo la supervisión directa de la Sociedad Protectora de Animales de El Barco de Valdeorras, que no se fiaba un pelo de lo que pudiéramos hacerle al gato objeto del experimento, hemos llegado a las siguientes conclusiones:

Al introducir el gato, éste no está dentro de la caja, por lo que según la teorí­a del caos, el gato siendo un ente caótico, deberí­a caerse de su estimación consuetudinaria, y como elemento aborrecible de un acto subliminal, en base cuántica, a la especulación impositiva de la manifestación intrí­nseca de sus propiedades moleculares, deberí­a maullar, no sin antes haber arqueado el lomo en exposición de una actitud hosca y  agresiva. Sin embargo el gato no estaba en la caja y no maulló, lo que se explica debido a que el gato tení­a mucho miedo de su futuro tras la experiencia, y porque en cuanto pudo se largo, sin saber a la hora de cierre de este articulo, de su paradero. Hecho éste que nos ha obligado a satisfacer a la Sociedad Protectora una cuantiosa multa, más la promesa formal de no volver a usar más animales en nuestros experimentos. (La imagen recoge una instantánea del momento de introducir el gato en la caja por parte del Profesor Tekuro Lakria)

En resumen, «pa habernos matao». Lo mismo que explica el ví­deo, pero en un lenguaje mas claro. Y es que la Ciencia Académica cada vez se acerca más a la Ciencia Infusa.