A través de estas lí­neas vamos a narrar la ardua labor de investigación que desarrolló el CSI de Villaviciosa del Orgasmo, para solucionar un problema planteado por los pescadores de Vladivostok, localidad de la Federación Rusa, colindante con Alhaurin de la Torre.

Esta buena gente, que hasta hacia un par de años, se dedicaban a trabajar en la fabrica de ensaladilla rusa, propiedad de Boris Godunov, de repente se vio avocada al desempleo, ya que la fabrica fue a la quiebra, con motivo de la variación de los gustos culinarios de la población del paí­s, que pasó de repente, y sin que mediara citación judicial alguna, de consumir ensaladilla rusa a consumir filetes empanados. La falta de inversiones de la compañí­a Godunov y sobrinos (ya que Godunov jamás tuvo hijos), pronto propició el cierre de las instalaciones, con el consiguiente despido de todo el personal, excepto el portero que lo mantuvieron en nomina para recibir las visitas pendientes y el correo retrasado.

La economí­a local se verí­a resentida gravemente por este hecho, pero gracias a los PEDOS (Planes Especiales De Orientación Salarial), y debido a que se trataba de una localidad a orillas del arroyo Waterclosed, decidieron dedicarse a la pesca del esturión manchego, tan abundante en aquellas aguas. A pesar de su inexperiencia como pescadores, si tení­an clara una cuestión, y era que si como bien dice el refrán: si alguien quiere peces que se moje el culo, no estaban dispuestos a tolerarlo. Así­ pues para evitar humedecer en exceso la parte infero-posterior, (o postero-inferior, que también se puede decir de ambas maneras), de sus anatomí­as se pusieron a diseñar y construir redes, creando así­ una industria auxiliar de la principal, y a la que se dedicaron aquellos que por su coeficiente intelectual no eran aptos para el duro trabajo de pescar.

Tras arduos meses de labor no conseguí­an cobrar ni una sola pieza de las aguas del rí­o, a pesar de que la pesca abundaba. Oyeron hablar del CSI a un predicador presbiteriano-cuantico, que pasó para las fiestas de Pascua Florida, y decidieron contactar con nosotros para que les ayudáramos a resolver el enigma.

Personados en Vladivostok, pronto nos percatamos de que cuando se hacia de noche el sol se ocultaba, lo que nos dejo perplejos, ya que como apenas salí­amos del laboratorio, fuese la hora del dí­a que fuese, siempre tení­amos luces de incandescencia de 36W y 4 Ohmios, (los amperios los desechábamos, porque no eran de nuestro especial agrado).

Analizando el problema, observamos con asombro como cada 2 redes de 4 analizadas eran justamente la mitad, el enigma cumplí­a el postulado del Teorema de Pajosky, lo cual era un tanto a nuestro favor. Realizando mediciones exactas con un nanometro de precisión, pudimos corroborar que la mayor diferencia entre diámetros de hilo de las redes daba una constante cuya relación era: logaritmo neperiano del cuñado de Godunov partido por cuatro. Siendo esta razón justamente la mitad de logaritmo neperiano del cuñado de Godunov partido por dos, volví­a a cumplirse el Teorema de Pajosky.

Por ultimo la solución final vino de mano del Teorema de las Redes Multifuncionales de Pajosky, que dice así­:

Toda red es capaz de atrapar un objeto, siempre y cuando el diámetro interior de cada uno de los agujeros de la red sea inferior al diámetro exterior del objeto a atrapar.

También el profesor Losko Jones desarrollo una variante de este teorema, conocido por el Teorema de las Redes Multifuncionales de Losko, y que se enuncia del siguiente modo:

Todo objeto será atrapado por una red, siempre y cuando el diámetro exterior del objeto en cuestión sea superior al diámetro interior del agujero de la red usada.

Un nuevo triunfo de la Ciencia Infusa.