Como veis, haré mi presentación por capitulos, (por aquello de que no se haga mas pesado que un moro mojado en alquitran). Hoy os contaré que durante mi circumnavegacion del globo terraqueo en busca de aplicaciones practicas a mi formacion teorica, acabe en tierras del reino swahiri, donde a fuerza de repeticion constante de los fonemas epicogastricos de los nativos en cuestion, aprendi su idioma.

Recuerdo que a mi llegada al poblado donde me hospedé (gratutiamente por cierto), se celebraba el rito funerario de una sabia anciana del lugar, mi curiosidad me llevo a preguntar a unos de los nativos cual fue la causa del óbito y/o/u fallecimiento, a lo que me respondio: «Gamba chunga mata chacha», (que traducido a nuestro llano y simple idioma, incapaz de recoger toda la amplia gama de matices del swahiri siginifica: «nuestra venerable anciana ha fallecido a causa de una indigestion de marisco (artropodo por mas señas) en mal estado de conservacion y/o/u elaboración culinaria»). Yo incapaz de creer que tan simple cuestión fuera o fuese capaz de devenir en tan doloroso trance le replique, con una perfecta entonación del idioma «Enga Ya» (que traducido quiere significar y significa: «Soy incapaz de creer tal afirmación hecha por tu persona»), se le escaparon dos lagrimas de dolor al nativo, si bien no acabo de inferir si la causa de su lagrimeo, fue mi incredulidad ante su manifestacion, que se trataba del nieto de la difunta, o porque sin querer le arreé un pisoton con mis Doctor Martin Size 44 en sus descalzos pies polvorientos. Y es que en el fondo los swahiris son muy sentidos.

¡Que recuerdos!. también tuve la oportunidad de conocer a una muchacha bellisima con la que «Apelo Piqué» varias veces durante mi estancia (que significa: mantener relaciones sexuales sin el uso de la correspodiente protección profilactica), al final de cada relación se lo agradecí­a gritandole «Eia Culí¨» (que significa he mantenido contigo una relación sexual plenamente satisfactoria que ha acabado en un esplendido orgasmo), pero lamentablemente al final «Bicho Chungo Piyé» (que siginifca: sufrir contagio en la parte de las gonadas de un parasito denominado «Ladillium picantis»).

En otra ocasión tuve la oportunidad de ver en acción al brujo del poblado sanando las heridas de un guerrero que salió de caza y fue acometido por el ataque de un leon furioso, porque la leona lo habia dejado por otro ejemplar trece años menor que él y con la melena recortada según los últimos canones de belleza de la sabana africana. Recuerdo sus gritos de dolor diciendo. «Jasió Pupa» (que quiere decir: sufro de intensos dolores a causa de las heridas inciso-contusas, inferidas por la bestia en cuestión»). ¡Que riqueza la del lenguaje swahiri!. El brujo danzaba a su alrededor entonando un canto repetitivo, a modo de mantra «Yas tá, Yas tá….» (que significa: calmate, calmate y tu dolor desaparecerá dando paso a un estado de euforica relajación que aliviara tu profundo dolor), ¡cuanta sabiduria en el uso de la medicina tantrica!, lamentablemente el guerrero no sobrevivió ya que las heridas que sufrio en su escroto fueron demasiado lacerantes como para que pudiera superarlas. A pesar de parecer obvia la causa de la muerte se le realizo la autopsia parcial de las partes blandas del cuero cabelludo. el informe de esta autopsia fue el siguiente: Causa de la muerte: «Musha Pupá» (innumerables heridas inciso-contusas repartidas por el 101% de la superficie corporal e incompatibles con el mantenimiento de las constantes vitales).

Bueno. por hoy no os doy mas la brasa, ya continuaremos hasta terminar mi historia.

«Engá ta lú egó» (Que felices acontecimientos tengas hasta la proxima vez que nos veamos) ¡Lo dicho que riqueza la de la lengua swahiri!