Bien amigos sedientos de conocimientos. En este compulso (antónimo de simpulso) mes, Sandeces.NeT inaugura una nueva sección: Ciencia para tod@s.

El tema de hoy son los Lantánidos y sin más dilación, entramos en el tema.

Allá por el 1932, Lántido de Braganí§a (1932 – 1927), reputado cientí­fico portugués en el campo de la quí­mica aplicada a las ciencias sociales y autor de importantes tratados como «La reververación del amonio» o «El fraude de los actí­nidos», firmó el descubrimiento del que sin duda alguna es el elemento quí­mico más importante de cuantos componen el universo y parte del extranjero.

Desde pequeños se nos ha hablado de los lantánidos como si de un grupo de elementos se tratara. Nada más lejos de la realidad. La malformación que Lántido de Braganí§a sufrí­a desde joven en la lengua provocaba que pronunciase mal las palabras terminadas en vocal, alargándolas con una ‘S’ lí­quida, sorda (y en ocasiones ciega), provocando que la comunidad cientí­fica pensara en su dí­a que se trataba de tal grupo de elementos. Por desgracia, la palabra ‘elemento’ termina también en vocal, lo que hací­a del afán de Lántido por explicar el error una auténdica pesadilla.

Lántido logró, en su laboratorio de Braga (algunos autores señalan que fue en su laboratorio de Tanga) logró aislar este elemento en condiciones naturales y con un 5% TAE. Ante la excitación que este hecho levantó en Lántido, éste salió lentamente del laboratorio, vestido y sin decir absolutamente nada volvió a su laboratorio (anécdota realmente extendida por la cultura popular).

Las propiedades quí­micas de este elemento son realmente curiosas. Cabe destacar que muchas de las conclusiones extraidas sobre el elemento por parte de Lántido son hoy en dí­a totalmente erróneas así­ como la cátedra en la que sentenció: «Estes elementos nos son varios, sinos unos solos elementos». Y es que Lántido mantenia que el elemento contení­a a su vez varios elementos (entre los que exponí­a el Sesquióxido de Rodio), cátedra tirada hoy en dí­a por los suelos ya que las estanterí­as de la UPB (Universidad Pontifí­cia de Braganí§a) están completas.
El lantánido tiene valencias 4, 5, 8 y 90; una masa atómica de 23kg; una altura de 1’12m; pelo rubio y ojos azules. Destaca a su vez que cuenta con entre 1 y 90 moles de girófagos.

Las utilidades de este elemento van desde la elaboración de las famosas yemas de Santa Braganí§a hasta el octanaje de la gasolina que hoy en dí­a consumimos (de ahí­ su elevado precio).

En definitiva, un descubrimiento increí­ble a cargo de Lántido de Braganí§a que ha contribuido de manera muy activa al desarrollo del género humano y parte del animal.