Hay veces, que cuando estás en un bar mucho tiempo, por culpa del humo, de la luz baja, de las voces que tienes que dar para hacerte oir, tu cerebro experimenta un estado de aturdimiento de esa manera tan tí­pica que palpitación tras palpitación del corazón notas el fluir de la sangre por el interior de tu cráneo constreñido. La vista se te nubla y el oido pierde fineza, molestándote cualquier pequeño ruido. Tu estómago hace ruidos extraños y comienza un juego de contracciones de lo más curioso, dejando un malestar general por todo el cuerpo, ya que…

… ESTíS BORRACHO GILIPOLLAS!!!. Vete pa casa que llevas 5 horas seguidas en la misma silla del mismo bar, ATONTAO!!